A la mayoría del alumnado que viene a recibir clases de piano viene porque el instrumento es muy atractivo. Atrae mucho ver y escuchar a una persona tocando el piano en un medio informal, en casa de unos amigos, en un bar, sitios donde ese instrumento ayuda a socializar porque están muy cerca. Puedes hablar con el que interpreta e incluso pedirle que toque alguna pieza de tu gusto. También pude suceder que no sabes qué pedirle porque no tienes cultura musical, pero te gusta lo que oyes y te gustaría poder hacer lo mismo. – Si él puede, yo también puedo -.

Decides ir a una academia de música. Te dicen que tienes que comprarte un piano para practicar, tienes una hora semanal de clase de instrumento y 2 horas de clase de lenguaje musical. Si es un centro público pagas unos 60€ al mes y uno privado pagas entre 120 y 140€ mensuales.

Cuando empiezas todo parece correcto, pero cuando llevas medio año ves que lo que estás aprendiendo no se parece a aquello que oíste y te sedujo, el solfeo no se corresponde a lo que estás aprendiendo con el piano porque el nivel teórico del piano es más alto que el que estás aprendiendo en las clases de lenguaje musical. Entonces le expresas a tu profesor tu descontento.

Descubres que tendrías que haber pedido aprender “moderno” y sin lenguaje. La escuela privada hará un esfuerzo para cambiarte el repertorio pidiéndole al profesor que te de clases de moderno y quitarte el lenguaje musical, para no perderte. La pública no hará nada dependiendo más del profesor y su nivel de conocimiento.

La decepción

Resulta que llevas 6 meses o un año estudiando clásico con todas sus dificultades y sus problemas técnicos, cuando quieres rectificar y hacer un repertorio “moderno” porque crees que será más fácil, y más parecido a lo que tocaba tu amigo, te das cuenta de que no es así. El “moderno” exige hacer muchos ejercicios de escalas, dominar toda la teoría a tiempo real, pensar. Pides partituras y te dan un guion con la línea melódica y un cifrado de acordes. A partir de aquí tienes que aprender a desarrollar un arreglo de piano. La música “moderna” exige tanto como el clásico. Sobre todo, tienes que desarrollar la memoria, porque tienes que hacer que la música salga de ti, no de la partitura. – Lo dejo -.

Lo dejas porque te das cuenta de que no es coser y cantar y no te la habían dicho. Es una disciplina que requiere constancia y dedicación. Para los profesionales es una forma de vida difícil de conciliar con una vida familiar.

Mucha gente cree que tienes que ser un gran lector de partituras para ser un buen pianista, pero lo cierto es que una partitura es como un plano de una casa. Te la aprendes, la memorizas y luego la tocas, si quieres hacer una buena interpretación la tienes que hacer tuya, interiorizarla para que cuando la interpretes puedas expresar todos los sentimientos y sensaciones. Eso es lo que hace una interpretación llegue al público, aunque éste sean solo 4 personas en tu casa o en un bar.

 

Pancho Marrodan

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1 comentario en “La música moderna es más fácil que la clásica, Mitos parte 5”

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